El redescubrimiento del oricalco

En la semana pasada se publicó la noticia del descubrimiento entre los restos de un naufragio cerca de la costa de Sicilia de varios lingotes de un metal amarillento. Los titulares, dependiendo del sitio, varían desde llamarlo un metal “misterioso”, “inusual” hasta el “oro de la Atlántida”. Todo esto a partir de que el grupo que lo encontró menciona que “nada similar ha sido hallado anteriormente” y de inmediato lo identificaron como Oricalco, el misterioso metal que se relaciona con la Atlántida.

Naturalmente, este tipo de noticias me resultan de particular interés. ¿Qué tienen de particular el oricalco (por un lado) y estas piezas encontradas en el fondo del mar (por otro)? Comencemos por la primera parte. ¿Qué es el oricalco?

El oricalco es un metal mítico, el cual aparece en el diálogo con Critias de Platón. Un extracto de una traducción libre encontrada en internet nos dice que la Atlántida era muy rica, ya que tenía grandes yacimientos minerales:

En primer lugar, todo lo que, extraído por la minería, era sólido o fusible, -y lo que ahora sólo nombramos- entonces era más que un nombre la especie del oricalco que se extraía de la tierra en muchos lugares de la isla, el más valioso de todos los metales entre los de entonces, con la excepción del oro.

Más adelante este metal vuelve a aparecer cuando se describe la vistosa decoración de la Atlántida. Existen algunas otras referencias al oricalco, entre las que destaca la de la Eneida, donde se dice que la armadura del gigantesco Turno estaba decorada con él. Así, a partir del Critias y la Eneida, sólo puede decirse que en la antigüedad se solía referirse a un cierto metal muy brillante con el nombre de oricalco. Nada más.

¿Cómo es posible que a partir de estos fragmentos, la oficina de prensa de los exploradores que encontraron los lingotes pueda referirse al oro de la Atlántida? Me parece todavía más increíble que sitios relativamente serios como Discovery News o I fucking love science hagan eco de estas afirmaciones. Aún más cuando en la misma noticia se publica que se ha determinado que la composición de los lingotes encontradas presenta aproximadamente un 80% de cobre y un 20% de zinc. Si nos referimos al diagrama de fases Cu-Zn, encontramos que para esa composición nos estamos refiriendo a una aleación conocida comúnmente como latón. Bastante alejada de la mítica aleación de supuesto origen atlante. ¿Cómo pueden, a partir de unas vagas descripciones de Platón, caracterizar unos lingotes de latón como oricalco?

Diagrama de fases Cu-Zn, tomado del sitio de Wikimedia Commons

Entonces, ¿dónde está lo sorprendente del descubrimiento? Aparentemente, los expertos en arqueometalurgia describen que lo interesante del oricalco es que era una aleación de latón que aparecía naturalmente y, al ser escasa, era muy valiosa. Pero lo que encontraron aquí son lingotes que presentan diversas impurezas que son consistentes con un procesamiento rudimentario. Un artículo interesante al respecto puede encontrarse aquí.

Por último, algo que me molesta cuando encuentro menciones a aleaciones de cualquier tipo en las noticias o trabajos de ficción, es el total desconocimiento de la importancia de la microestructura. Las propiedades mecánicas no dependen solamente de la composición. También dependen en gran medida de la microestructura resultante del procesamiento. Algo que prácticamente nunca aparece en los medios.

Para cerrar, quiero insistir en lo pobremente presentada que está la información. Aunque el rescatar tesoros perdidos desde el fondo del océano tiene un gran mérito, no es válido vender lo que no es verdad. El equipo rescató unos 40 lingotes de latón que parecen haber sido producidos en la época clásica griega. ¿No es eso una noticia suficientemente interesante sin necesidad de inventar cosas adicionales?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.